sábado, 27 de julio de 2013

EL TRUEQUE COMO FORMA DE COMERCIO.

CUANDO Y POR QUÉ NACE EL TRUEQUE:
La primera condición para que exista intercambio de bienes es la capacidad de producir excedente. El excedente es una parte de la producción que no se necesita consumir. Si una sociedad dispone de excedente, puede intercambiarlo por algún producto que posea otra sociedad (y que tampoco necesita consumir).
En la más remota prehistoria, cuando los hombres se dedicaban a la caza y la recolección, la producción de excedentes era casi nula. Además, por las características de sus productos, esos excedentes no se hubieran podido almacenar. Pero desde las primeras actividades productivas, el excedente permitió emprender el hábito de intercambiar productos.
Las primeras formas de comercio entre los hombres consistieron justamente en el intercambio de productos mano a mano: lo que uno tenía y no necesitaba, se cambiaba por lo que el otro tenía y no necesitaba. Esa forma de intercambio se denomina trueque.
El trueque se mantuvo por mucho tiempo, aun en sociedades sedentarias: un jarrón de vino por una bolsita de trigo, pieles de abrigo por un arma de caza, lana de oveja por pescados.
¿Por qué se abandonó el trueque? El desarrollo de nuevos bienes de consumo y el crecimiento de la actividad comercial demostró que este sistema era poco práctico: en primer lugar porque no siempre el otro necesitaba aquello de lo que uno disponía. Por ejemplo, si un artesano de sandalias quería comprar pan, siempre debía encontrar un panadero que necesitara sandalias ó averiguar qué necesitaba el panadero, conseguirlo con su producción de sandalias. y recién después ofrecérselo en trueque.
En segundo lugar, también era un problema determinar cuál era el valor exacto de los productos a intercambiar: ¿cuánta lana por un jarrón de vino? ¿de qué tamaño debía ser el jarrón? ¿una vaca valía lo mismo que un camello?
Para resolver estos primeros problemas los hombres buscaron un producto de referencia: los valores de todas las mercaderías se establecerían en base a ese producto. Esa referencia es el primer paso en la historia de la moneda.
UNA MONEDA CON MUCHAS FORMAS
Una moneda es, de hecho, un elemento intermedio que sirve para facilitar los intercambios. Si todos los hombres establecían el valor de sus productos sobre la base de la misma mercancía, el intercambio era mucho más simple. Los primeros bienes de referencia fueron el trigo o el ganado. Entonces, era posible establecer el precio de los diferentes productos: por ejemplo, obtener una vaca a cambio de una cantidad establecida de cereales.
Estos primeros bienes de referencia reunían dos características principales: eran aceptados por la mayoría de los hombres, y eran sumamente útiles. Sin embargo, pronto surgió un nuevo problema. El bien de referencia debía ser divisible, debía poder fragmentarse para intercambios menores, cotidianos, por objetos de menor valor. Además, debía simplificarse también su traslado, su cuidado y su almacenamiento.
Así, los objetos que funcionaban como bienes de intercambio fueron haciéndose más pequeños y fácilmente manipulables: collares hechos con caracoles o caparazones, barbas de ballena, cocos, bolsitas con sal, etc.
LA APARICIÓN DE LA MONEDA METÁLICA
Según el historiador griego Herodoto, las primeras monedas metálicas surgieron en el Asia Menor, en el siglo VIII a.C., debido a que un rey lidio se propuso simplificar la recaudación de los impuestos y su almacenamiento. Así, habría reemplazado productos como el ganado, el trigo o la madera, que su pueblo le tributaba, por su equivalente en monedas fabricadas con una mezcla de oro y plata. Sin embargo, es probable que mucho tiempo antes las monedas metálicas hayan surgido en otro lugar.
Hacia el año 3000 a.C, en la Mesopotamia asiática, asirios y babilónicos comenzaron a utilizar como bienes intermedios para los intercambios barras de oro y plata. También se utilizaban otros metales, como el cobre, el bronce o el hierro. Sin embargo, se preferían los dos primeros (oro y plata) ya que tenían algunas ventajas sobre los otros: en primer lugar su escasez, lo que los hacía valiosos, y en segundo lugar su incorruptibilidad. Esto último se refiere tanto a que es difícil falsificarlos como a que pueden almacenarse mucho tiempo sin echarse a perder (al contrario del hierro que se oxida).
El desarrollo de las actividades comerciales, sobre todo a través del imperio romano, extendió la utilización de monedas metálicas. Desde entonces son los Estados los que monopolizan la acuñación (fabricación de monedas). Además, las monedas solían tener un sello grabado: la figura de algún dios, la efinge del un emperador, o algún otro símbolo. Estos sellos garantizaban la pureza y el peso del material con que la moneda había sido acuñada.
BILLETE PAPEL MONEDA
Papel Moneda Emitido Por Alemania
NUEVAS FORMAS DE PAGO
 El desarrollo de las actividades comerciales y el intercambio de productos traídos y llevados a largas distancias propios de la Edad Moderna europea, hizo necesario el desarrollo de nuevas técnicas que facilitaban el uso del dinero.
Muchas de estas técnicas fueron en realidad apropiadas por los europeos, a partir del siglo XV, de otras regiones en las que existían con anterioridad. Por ejemplo, las letras de cambio existían en el mundo árabe musulmán desde el siglo X. Estas surgieron porque en diferentes lugares se utilizaban diferentes monedas. Con estos documentos se garantizaba que una persona pudiera cobrar una deuda en un lugar lejano, con la moneda de su lugar de residencia pero por un importe equivalente a la moneda del lugar en el que se había realizado la venta.
Otra novedad europea del siglo XV fueron los billetes a la orden (o sea, órdenes de pago para determinada persona) que dieron origen al cheque. Este evitaba que una persona tuviera que caminar por la calle transportando dinero, por lo que permitía comerciar con mayor seguridad. El dinero real se encontraba depositado en un banco y el cheque permitía a quien lo había recibido extraerlo cuando quisiera.
á partir del siglo XVI se generalizó la utilización de monedas de plata debido a la gran cantidad de ese material extraído de las minas americanas. Más tarde, a a finales del siglo XVIII surgió el papel-moneda, o sea, el billete actual. También fabricado por el Estado con exclusividad, su aceptación es forzosa (o sea, ningún comerciante puede exigir el pago en oro o en plata; debe aceptar el billete de curso legal).
TARJETA DE CREDITO
Actualmente existen tarjeta de crédito como otra forma de pago. Estas permiten inclusive
aplazar el pago del producto adquirido

La historia del país contada por sus billetes y monedas

Conmemoración de los 50 años del Museo Numismático del Banco de la República
En 1961 el Banco de la República abrió las puertas del Museo Numismático, lugar en el que exhibió por primera vez su amplia colección de monedas y billetes. El próximo jueves 21 de julio se cumplirán 50 años de este acontecimiento y para celebrar, la Subgerencia Cultural del Banco de la República realizará dos conferencias y un conversatorio en torno al Museo Numismático de 1961, la Colección Numismática y su nuevo montaje, a cargo de los especialistas Jorge Becerra, Ignacio Alberto Henao, Andrés Langebaek y Angelina Araújo. Además, se realizará el taller para niños Una alcancía para alcanzar mis sueños. 

A la fecha, la Colección Numismática del Banco de la República cuenta con 18.676 piezas. Entre ellas, la mayoría de las unidades monetarias de Colombia, elementos para la elaboración de monedas y billetes y títulos valores antiguos utilizados en diversas transacciones.

Las primeras monedas del Nuevo Reino se acuñaron en 1621 en la Casa de Moneda de Santa Fe, la misma donde hoy se exhibe la Colección Numismática del Banco de la República. Un lugar que por más de tres siglos sobrevivió a diversas revueltas y disturbios, desde la guerra de la independencia hasta el Bogotazo, y en donde se acuñaron las monedas colombianas hasta 1987 cuando esta actividad se trasladó completamente a la Fábrica de Moneda en Ibagué.

El primer Museo Numismático se fundó el 20 de julio de 1961, con el fin de divulgar la historia de la moneda colombiana. Su primer director fue Antonio María Barriga Villalba quien durante años se dedicó a investigar los documentos del Archivo Histórico de la Casa de Moneda, armando, como un rompecabezas, la historia numismática de Colombia desde la colonia hasta el periodo republicano. Esto quedó consignado en el libro Historia de la Casa de Moneda, la ‘Biblia’ de la numismática actual.

El Museo contaba con 1.032 piezas, incluidas 400 macuquinas santafereñas de oro de dos escudos, acuñadas entre 1628 y 1636, encontradas en el Río Magdalena y conocidas como el Tesoro del Mesuno. El resto eran monedas de oro, plata y otros metales de otras épocas, además de billetes, vales, papeles de crédito y documentos antiguos.
A partir de 1985 el Museo entró en un proceso de renovación que culminó con la catalogación de la Colección en 1994, seguida de la investigación para un nuevo guión de la exposición, con novedosos diseños museográficos que permitieran alcanzar un objetivo más amplio y ambicioso: llevar la exhibición a todo tipo de públicos, difundiendo así la historia nacional a través de la moneda.
En diciembre de 1996 se reabrieron las puertas de la Casa de Moneda, dando paso a la ‘Exposición Permanente de la Colección Numismática’, que cuenta con 10 salas de exhibición permanente y una de exposiciones temporales, donde, en estricto orden cronológico, se narra la historia de Colombia con las mejores piezas de la Colección. 

Casa de Moneda - Colección numismática del Banco de la República

La Colección Numismática del Banco de la República se abrió al público en diciembre de 1996 en el claustro colonial de la Casa de Moneda de Bogotá, lugar en donde se acuñaron las primeras monedas de oro en América en 1622. A través de sus salas se hace un recorrido por la historia de Colombia, resaltando hechos relevantes de la vida nacional, la historia del inmueble y los procesos inherentes a la producción de monedas y billetes insertos en el contexto histórico en que circularon. La exposición busca despertar el interés del público, creando una exhibición moderna y didáctica, ilustrada con gráficas y objetos que muestran los procesos técnicos utilizados en la producción de monedas y billetes, y así mismo permiten visualizar los cambios arquitectónicos que tuvo la Casa hasta finalizar el siglo XX.